El patrimonio de la Torre d'en Besora permite recorrer las diferentes etapas históricas que han dado forma al municipio y a su territorio. Sus orígenes se remontan a una antigua alquería andalusí con funciones defensivas, sobre la que, tras la conquista cristiana, se desarrolló un núcleo medieval vinculado a la Orden del Temple y, posteriormente, a la Orden de Montesa. De este pasado aún perduran vestigios de la antigua fortificación y de las torres defensivas que han dado nombre al municipio.
A lo largo de los siglos, la agricultura, la ganadería y la explotación minera han modelado tanto el paisaje como la forma de vida de sus habitantes. Los antiguos molinos harineros testimonian la importancia de la molienda de los cereales, mientras que el Parque Minero del Maestrat permite conocer una de las actividades económicas más singulares de la zona y descubrir el patrimonio industrial asociado a la extracción de hierro.
El conjunto se completa con la iglesia parroquial, las calles del casco histórico, las construcciones tradicionales de piedra y los elementos de arquitectura popular repartidos por el término municipal. Todos ellos conforman un patrimonio diverso que refleja la estrecha relación entre las personas, el paisaje y los recursos naturales, convirtiendo la Torre d'en Besora en un lugar donde historia, cultura y naturaleza se entrelazan de forma única.